Aprovechando este blog, el primero que tuve con el nombre de El ciprés y la estrella, voy a ir publicando mis obras mezcladas con pensamientos y reflexiones, ese tipo de pensamientos que uno tiene ante un paisaje espectacular y a la vez sumamente apaciguador, tranquilo y relajante, o quizás leyendo un buen libro a la vez que escuchas la sinfonía número 4 de Mahler y no se está hundiendo el mundo en ningún sitio y tienes el móvil en silencio a cuatro habitaciones de distancia.



Es de agradecer al Gran Diseñador 
de formas erosionadas 
y colores naturales, su armonía. 
Lo busques donde lo busques 
no encontrarás nada disonante 
o fuera de gama.






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