Bongo
El perezoso audaz En una isla perdida del noreste de Nueva Zelanda, nació Bongo, un perezoso que decidió cambiar el mundo, su mundo. Desde pequeñito su mamá le enseño cuál es la vida de los perezosos; le explicaba que un buen perezoso dormía 21 horas al día, no debía moverse mucho y evitar a los depredadores quedándose muy quieto camuflándose entre los árboles. El 15 de septiembre Bongo cumplía 14 años y su tío Lember decidió contarle qué hay fuera del mundo de los perezosos, como regalo de cumpleaños. Empezó narrando la diversidad de animales que existen y las maravillas de la Naturaleza. -Bongo, hay cosas que son difíciles de explicar –decía el tío Lember– cómo cuando una foca se sumerge de un salto en el agua, la mirada de un águila desde el cielo o el giro de cabeza de un león que busca su presa. ¿Y nosotros qué hacemos? – preguntó Bongo. Dormir, Bongo… dormir. Bongo se quedó triste por esa repuesta, ¡no podía ser verdad que los perezosos no hicieran nada! Entonces ese mismo día se...